Gripe felina, dos virus mortales para tu gato

gripe felina

La gripe en los gatos es una enfermedad muy frecuente. Aunque los síntomas son similares a los de la gripe en humanos, es importante que sepas que no se trata de una enfermedad zoonótica, es decir, no se contagia a los seres humanos.

Por lo cuál el tratamiento es distinto. No debemos medicar a nuestra mascota sin supervisión veterinaria, pues esto puede resultar en graves consecuencias.

Si convives con un gato, debes estar muy atento ante cualquier signo de gripe, a continuación te mostramos todo lo que necesitas saber sobre la gripe felina.

¿Qué es la gripe felina?

Como hemos dicho anteriormente, la gripe felina es una enfermedad muy frecuente en los gatos, pero que puede llegar a ser crónica  e incluso puede llegar a causar la muerte. Sin embargo, en la mayoría de los casos la recuperación es completa.

La gripe en gatos puede estar provocada por uno o ambos de los virus de la gripe felina. Éstos virus son:

  • Herpesvirus felino (FHV): Este virus es responsable de la mayor parte de los casos de gripe felina.
    • Suele causar síntomas más severos y puede incluso provocar la muerte del gato a causa de alguna infección secundaria, como la rinotraqueítis felina (enfermedad respiratoria) o la aparición de diversas dolencias oculares.
    • La mayoría de los gatos afectados por este virus consiguen recuperarse completamente pero la recuperación suele durar varias semanas.
  • Calicivirus felino (FCV): Se manifiesta como una enfermedad respiratoria aguda que afecta las vías superiores del felino, pudiendo provocar sinusitis y rinitis.
    • Es una enfermedad altamente infecciosa y el virus se transmite con mucha facilidad. Incluso cuando parecen haber sido curados, los felinos que han sido afectados pueden convertirse en portadores sanos, ahí reside el alto nivel de contagio de esta enfermedad.

Contagio de la gripe en gatos

Estos virus se trasmiten por contacto directo a través de estornudos, las lágrimas y la mucosa o saliva de un gato infectado, pero también por medio de comederos, lechos sanitarios o juguetes que compartan los animales enfermos con los sanos, pues estos virus pueden sobrevivir hasta por un período de 28 días.

Sí una persona manipula a un gato enfermo y luego no toma las medidas higiénicas necesarias (desinfectarse e incluso cambiarse de ropa), es posible que los propague a otros felinos por medio de la tela o las manos.

Los virus pueden permanecer en el gato sin manifestarse durante meses o años, apareciendo los síntomas cuando el animal atraviesa momentos de estrés, que como sabemos son muy comunes en los gatos cuando se presentan cambios en su rutina o en el ambiente.

Aunque son más propensos a contraer estos virus los gatos de corta edad, en estado de calle, gatos viejos o inmunosuprimidos. No obstante, cualquier gato puede infectarse con los virus, por lo que es importante estar al día en cuestión de vacunas y cuidados necesarios para prevenir el contagio.

Es importante señalar que estos virus no se contagian a los humanos, ni a los perros.

Síntomas de la gripe en gatos

Los síntomas más frecuentes e identificables de la gripe felina son:

  • Estornudos
  • Mucosidad y secreciones nasales
  • Problemas para respirar
  • Secreciones en uno o ambos ojos
  • Lagrimeo
  • Conjuntivitis
  • Úlceras en la nariz, paladar o mucosa bucal
  • Pérdida de apetito
  • Apatía
  • Fiebre
  • Estado depresivo del gato

Recuerda que al menor signo de gripe debes llevar inmediatamente tu gato al veterinario, para que así puedan prescribirle un tratamiento para la gripe felina. Si no se atiende a tiempo y de forma adecuada, cualquiera de estos virus puede ocasionar la muerte.

Tratamiento de la gripe felina

Tras la confirmación de la presencia de uno de los virus o de ambos, el veterinario hará la respectiva prescripción médica. Se suelen recetar antibióticos para las posibles infecciones, medicamentos que ayuden al gato a respirar mejor y analgésicos para controlar el dolor. Además, se administran antivirales para controlar la los efectos que trae consigo la infección.

La hidratación es sumamente importante, y sí el gato se niega a comer por el dolor, se recomienda ofrecerle comidas blandas y olorosas.

Ante la secreción mucosa y las lágrimas, es necesario asistir al felino con limpiezas constantes realizadas con una gasa esterilizada húmeda, para evitarle molestias al gato y prevenir posibles complicaciones debido a las bacterias.

Se debe mantener al felino en un ambiente cómodo, cálido y libre de corrientes de aire, para contribuir a su recuperación rápida y no provocarle un estrés innecesario. Además, es imprescindible que el animal se mantenga aislado de otros gatos que haya en el hogar, y evitar el contacto con el exterior. 

Prevención de la gripe de gatos

La vacunación y una higiene adecuada son las mejoras formas de prevención. La vacunación sistemática durante la infancia del gato ayuda a fortalecer la inmunidad del animal frente a infecciones. No obstante, si el gato ya es portador de una de las cepas de los virus o tiene una infección activa, la vacunación no será tan eficaz.

Controlar el estrés, mantener la salud de tu gato y proporcionarle una dieta completa y equilibrada son otras medidas de prevención clave para fortalecer el sistema inmune del gato y reducir los riesgos de enfermedad.

Este artículo es meramente informativo, en miaumor.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

 

Compartir

Entrada anterior
Desmintiendo 9 mitos sobre la esterilización en los gatos
Entrada siguiente
El estrés felino: cómo ayudar a tu gato a relajarse

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo válida.

Lo más Leído

Tienda Solidaria

Menú